martes, 24 de noviembre de 2020

Conformidad en las relaciones sociales: "El amor a primera vista".

 


En esta nuestra sociedad siempre hemos tratado temas genéricos cuando conocemos a alguien por primera vez, sobretodo de tres áreas. Nunca falla. Estas justo en ese momento con una persona, quieres conocerla más y pues preguntas casos hipotéticos para ver cómo reaccionaría en un momento dado. El raciocinio de los humanos, un comportamiento muy natural, casi intuitivo.

Las tres áreas son, y en este orden, política, amor y sociedad. Puede que el orden varíe, sobretodo si la persona no tiene ni idea de política será lo primero que trates con esta, porque las personas ignorantes tienden a ello.

Pues bien, sabiendo y habiendo leído el punto anterior de esta saga psicología, filosófica, astral... como lo quieras llamar. Y también siendo consciente de este extraño suceso, “El amor a primera vista”, voy a hablar de la base, el propio hecho y su proyección en el futuro.

¿Qué es?

En su esquemática definición, es creer que por ver la fachada o bien las habitaciones de una casa, la compramos y nos mudamos a esta.

¿Dónde se da? 

La raíz principal es la religión, las principales potencias manipuladoras de la sociedad (ya vendré a tratar el tema). Sí compruebas sociedades más antiguas que ya no son lo que eran, cómo es la romana. Cada uno era consigo, tenían relaciones, pero se cuestionaban todo más. A parte se hablaba más de que disfrutaban su sexualidad sin distinguir entre géneros, procreaban por necesidad, no por que una deidad lo exigiera. 

No me gusta poner modelos, porque la sociedad Romana no era la mejor, pero en ese sentido vemos una involución muy notable y parece que la cosa... no mejora.

Después, quedó tan arraigado en la sociedad que toda su producción era enfocada a ese convencionalismo. 

Así aparece Disney, preciosas peliculas, muy buenos gráficos para la época, una banda sonora excepcional, magnífico y lo mejor, la información que nos ha metido tan a fondo, una de ellas el cliché que venimos hoy a tratar.

Preguntamos: ¿Tú crees en el amor a primera vista? 

Lo pensamos barios segundos y si has visto las películas de Disney, seguramente digas que sí. Si por fin has salido de la caverna del encumbramiento romántico, dirás que no.

Las mujeres inconscientemente esperan a que un principe de alta alcurnia venga y les soluciones todos sus problemas. Cambie su destino estrepitoso y que por fin llegue a su iluminación.

A los hombres les encanta sentir que protegen a un ser indefenso y que les da el futuro que, se supone, tienen que tener y a las mujeres les encanta sentir esa protección. Incluso les excita este hecho, es horrible.

Pero lo cierto es que los hombres buscan una madre y las mujeres un hijo. Es parecido al complejo de Edipo. Encontramos una cierta excitación en buscar lo que nos ha dado felicidad o, si no se ha gozado de un buen ambiente familiar, llenar ese vacío.

¿Qué proyección en el futuro tiene este fenómeno?

Es cierto que tenemos este pasado y que estamos avanzando como sociedad o bueno, lo intentamos. Yo en esto soy positiva, creo en el cambio, pero en este caso siento ser pesimista.

No vaticino un buen futuro. 

Mujer feminista, intentando amarse a ella misma, por lo que es, por lo que piensa. Midiendo sus actos, sus movimientos, sus posturas, su físico, actualizándose a cada momento, como si de un sistema operativo se tratase. Teniendo a cada momento conflictos morales en su cabeza, juicios, vicios poco saludables, adelantarse a lo que va a ocurrir analizando cada uno de los movimientos de los demás.

Una mujer "libre" en nuestra actual sociedad, compite en un torneo de ajedrez con Capablanca, todos los días de su vida. Se espera tanto de ella, que genera esa ansiedad que lleva a otros trastornos.

Pero bueno, eso ha sido desde siempre, las pobres amas de casa de los años 60, 70, 80... adictas a relajares. Por llevar la vida que la Biblia o las revistas de sociedad les dictaban.

Monserrat Nebrera nos nombró "Generación de cristal". No por el hecho de que ahora seamos más sensibles, si no porque ahora somos más capaces de manifestar injusticias o bien lo que nos preocupa. Pero le han dado el significado, malas interpretaciones.

Pues bien, por muy concienciada que esté esa mujer, siempre estará esa vocecita en su cabeza que le dice que no es suficiente. Por una parte es bueno, para la superación personal, pero créeme, si eres hombre ojalá te pusieras mis zapatos y vieras que esa voz llega a límites enfermizos.

Desconozco lo que sucede en la cabeza de los hombres, se que ellos también tienen esa presión, rescatar a la princesa del feroz dragón. Lo comprendo, pero ¿ellos saben que todas las acciones que hacemos son enfocadas a estar preparadas a que aparezca el valiente príncipe mientras esperamos, horas, días, años, lustros... para que solucione nuestro sinsentido al que llamamos románticamente "vida"?

Mira, una al final se acostumbra a vivir con el dragón.

Estaremos muy empoderadas y sabemos lo que queremos, pero ¿no se te hace más fácil, como que tu cerebro se siente en armonía, descansado, cuando piensas que alguien va a venir a solucionarte la vida? Una mamá o un papá, eso es lo que esperamos.

No tenemos paciencia, no conocemos a las personas, enseñamos lo que pensamos que a la otra persona le va a atraer, enseñamos la fachada. Al mes nos damos cuenta de que hemos mentido y que nos han mentido. Realmente al conocer tan poco tiempo a una persona ¿podemos enamorarnos de esta?

En mi opinión, aunque guarde en mi subconsciente esa romántica idea de enamorarme en una semana, no es así. Necesitas conocer las cañerías, para enamorarte necesitas amar lo que odias de esa persona, nunca cambiarla y siempre comprenderla, respetarla, ser leal.

Necesitas ser su amigo, conocerlo, quererlo, hasta darte cuenta de que algo empieza a brotar, algo que habéis regado los dos.

Se que cuesta, puede que sientas una conexión inmediata con esa persona, puedes sentir esas mariposas, pero te estas enamorando de una versión que nos han pintado, nada es lo que ves.

Deja ese conformismo romántico, te mereces tener una historia, alguien que se preocupe por ti. Pero aunque alguien lo haga, preocúpate por ti. Sálvate tú de ese dragón, quítate el yugo.  

lunes, 9 de noviembre de 2020

Conformidad en las relaciones sociales: El símil del sótano.



Muchas familias cuentan, en su casa, con un sótano, garaje, trastero... En este guardan cajas con recuerdos o cosas que no suelen utilizar como lo haría con las cosas que, asiduamente y rutinariamente, utilizan de sus casas, pero que igualmente definen lo que son, bien como unidad familiar o bien como singular con cada individuo.

Este símil va dentro de otro símil, ¿Confusx? No te preocupes, lo explico paso a paso. Pero antes de esto, clarificar, que es un símil de mi propia inventiva. Algo que pienso siempre y que bueno, me dio la idea de la metáfora del sótano una historia de Instagram de Ayax. Que banal, la filosofía del siglo XXI, que superficial y antropocentrista. (tema pendiente a tratar)                                    

Sabiendo ahora, que el sótano es donde guardamos lo que no queremos que se vea en nuestra casa, y que la casa es donde dejamos lo que vemos a diario y queremos que los demás vean. Voy a explicar el símil que contiene a la del sótano, el símil de la casa.

Observemos una casa, cuando vas a entrar ves la fachada de esta, que poco te cuenta de lo que hay dentro, pero también ves las de alrededor, y cuando caminas por la calle. Dentro de esta encuentras las diferentes estancias que dejan vislumbrar y analizar cómo es esa familia, la decoración, el número de camas... Pudes hacerte una ligera idea de cómo es esa familia, pero luego llegas al sótano, parte de la casa que nadie suele enseñar, ahí puedes ver objetos que suelen ser, decoración de alguna festividad o bien de sus hobbies.

Habiendo visto esto, ahora, vamos a aplicarlo a las relaciones sociales, en 3 e incluso 4 niveles ascendentes o, dependiendo de la relación, descendente.

Cuando conocemos a una persona, lo primero que vemos es su físico, su manera de expresarse, una mirada lejana. Esto sería la fachada de la casa, la vemos de lejos, podemos saber algo de esa persona, pero quedarse con esa visión, sería muy pobre y concisa. Puede que una relación se quede en lo físico, pero el tiempo haría que se pasara al siguiente nivel. Para poner un ejemplo, esas fachadas son como los extras de las películas o bien gente que sueles ver, pero que solo cruzas un hola o un adiós.

Habiendo pasado el nivel 1, el de la fachada, ascendemos al nivel 2, las estancias. Que podemos distinguirlo en 2 niveles, nivel 2.1. las estancias sociales como son: el salón, el baño y la cocina. En estas, la decoración y los objetos que podemos ver son muy generales, todos preparados para la comodidad de la unidad familiar y de sus invitados, por lo que esta puede ser un disfraz o mejor dicho, un escenario, no se sabe en un principio en qué medida lo que ves define a la persona. En el nivel 2.2. encontramos las habitaciones, puede que te encuentres con familias que quieran enseñarte toda la casa nada más conocerla ¿Simple ostentación o de verdad intenta enseñarte las estancias? No sabrás la respuesta a esta pregunta hasta que no pases al siguiente nivel. 

El nivel 3, el símil del sótano, en este punto empiezas a saber si los niveles anteriores iban en sistema ascendente o descendente, también podrás comprobar que realmente lo que se nos ha enseñado en un principio es real. Aquí es cuando de verdad conoces a la persona, sus defectos, sus virtudes más ocultas, sus reacciones y muchas otras cosas.

Y por último el mitificado nivel 4, este nivel no lo alcanza casi nadie, ni el propio dueño de la casa en ocasiones llega a conocerlo. Son las entrañas de la casa, las cañerías. Igual, solo una persona, pero tiene que ser un profesional, un fontanero, que ni siquiera ve la gran parte de esa red complicada y enrevesada de tuberías. Llega, detecta el problema y lo arregla. Este, aplicado a la vida real, sería el psicólogo (ya trataré el tema de la salud mental con esta metáfora).

¿Es posible que la otra persona esté en otro nivel? Trataré este tema en otra entrada, pero para hacer la siguiente práctica es necesario que sepas que es posible que estéis a niveles distintos.

Por lo que hoy te invito a analizar tus relaciones sociales, ¿En qué nivel estáis? ¿He intentado escalar de niveles en mayor medida que la otra persona? ¿Me ha servido de algo? ¿Realmente he llegado a su sótano? ¿Esa persona me está enseñando los armarios de las estancias pero no el sótano? ¿Los niveles son ascendentes o descendentes?

Es importante preguntarse esto, espero que lo haya explicado con claridad, son símiles a los cuales les he dado muchas vueltas y que necesitaba sacar para que dejaran de divagar y enquistarse tan profundamente en mi pensamiento.

Necesito conocer tu opinión, ¿Es verdaderamente como digo? ¿Cambiarías algo?

También me gustaría saber ejemplos de este símil en tu vida, esto refuerza la refuerza y da grandes puntos de vista, de momento es muy personal y general.

Seguiré subiendo partes de la "Conformidad en las relaciones sociales", esto es solo el aperitivo.

Gracias por perder o invertir tu tiempo conmigo. 

jueves, 5 de noviembre de 2020

Burdas presentaciones



He dudado mucho en hacer esta pequeña presentación, soy abstemia de este tipo de cosas. Siempre se malinterpretan y nunca esclarecen la persona que se intenta presentar. Es una burda moraleja que he aprendido, no necesito que me conozcas, solo que comentes lo que digo. En la pluralidad está la riqueza, o eso dicen de la democracia. 

Bueno, con este comentario concluyo mi intrusión a la política, puede que toque el tema, pero prefiero no inferir en ellos. Voy a comentarte un poco la moralidad a trabes de mis vivencias, en ningún momento busco otro objetivo que comentar pequeñas cosas que me suceden y razono o pienso. Porque una cosa que hago bien es enquistar pensamientos en mi mente hasta buscar miles de conclusiones, que pueden o no esclarecer y saciar mi mente. Buscadora de verdades absolutas siendo estas animales mitológicos, lo que se viene a nombrar búsqueda de causas perdidas.

Diría, adéntrese en mi cabeza intente cambiar mi opinión, como esas personas que se sientan en una mesa y dicen "La feminidad no es un adjetivo calificativo change my mind". Pero no vengo aquí para esto, vengo a comentar este hermoso desastre en el que vivimos y no me gusta hacerlo sola, por eso, he abierto mi mente para ti y tú punto de vista.

¿No has intentado buscarle un sentido a lo que te pasa? ¿O eres de esas personas que se queda mirando las sombras que otros proyectan?

*Sí, voy a mencionar mucho a Platón(A.K.A.: Sócrates)


Libre elección en el capitalismo: ¿Para quién nos maquillamos?

  M uchas veces hemos escuchado el motivador discurso de: "Yo no me maquillo para gustar a los hombres, me maquillo para verme yo guapa...

Más vistas