En esta nuestra sociedad siempre hemos tratado temas genéricos cuando conocemos a alguien por primera vez, sobretodo de tres áreas. Nunca falla. Estas justo en ese momento con una persona, quieres conocerla más y pues preguntas casos hipotéticos para ver cómo reaccionaría en un momento dado. El raciocinio de los humanos, un comportamiento muy natural, casi intuitivo.
Las tres áreas son, y en este orden, política, amor y sociedad. Puede que el orden varíe, sobretodo si la persona no tiene ni idea de política será lo primero que trates con esta, porque las personas ignorantes tienden a ello.
Pues bien, sabiendo y habiendo leído el punto anterior de esta saga psicología, filosófica, astral... como lo quieras llamar. Y también siendo consciente de este extraño suceso, “El amor a primera vista”, voy a hablar de la base, el propio hecho y su proyección en el futuro.
¿Qué es?
En su esquemática definición, es creer que por ver la fachada o bien las habitaciones de una casa, la compramos y nos mudamos a esta.
¿Dónde se da?
La raíz principal es la religión, las principales potencias manipuladoras de la sociedad (ya vendré a tratar el tema). Sí compruebas sociedades más antiguas que ya no son lo que eran, cómo es la romana. Cada uno era consigo, tenían relaciones, pero se cuestionaban todo más. A parte se hablaba más de que disfrutaban su sexualidad sin distinguir entre géneros, procreaban por necesidad, no por que una deidad lo exigiera.
No me gusta poner modelos, porque la sociedad Romana no era la mejor, pero en ese sentido vemos una involución muy notable y parece que la cosa... no mejora.
Después, quedó tan arraigado en la sociedad que toda su producción era enfocada a ese convencionalismo.
Así aparece Disney, preciosas peliculas, muy buenos gráficos para la época, una banda sonora excepcional, magnífico y lo mejor, la información que nos ha metido tan a fondo, una de ellas el cliché que venimos hoy a tratar.
Preguntamos: ¿Tú crees en el amor a primera vista?
Lo pensamos barios segundos y si has visto las películas de Disney, seguramente digas que sí. Si por fin has salido de la caverna del encumbramiento romántico, dirás que no.
Las mujeres inconscientemente esperan a que un principe de alta alcurnia venga y les soluciones todos sus problemas. Cambie su destino estrepitoso y que por fin llegue a su iluminación.
A los hombres les encanta sentir que protegen a un ser indefenso y que les da el futuro que, se supone, tienen que tener y a las mujeres les encanta sentir esa protección. Incluso les excita este hecho, es horrible.
Pero lo cierto es que los hombres buscan una madre y las mujeres un hijo. Es parecido al complejo de Edipo. Encontramos una cierta excitación en buscar lo que nos ha dado felicidad o, si no se ha gozado de un buen ambiente familiar, llenar ese vacío.
¿Qué proyección en el futuro tiene este fenómeno?
Es cierto que tenemos este pasado y que estamos avanzando como sociedad o bueno, lo intentamos. Yo en esto soy positiva, creo en el cambio, pero en este caso siento ser pesimista.
No vaticino un buen futuro.
Mujer feminista, intentando amarse a ella misma, por lo que es, por lo que piensa. Midiendo sus actos, sus movimientos, sus posturas, su físico, actualizándose a cada momento, como si de un sistema operativo se tratase. Teniendo a cada momento conflictos morales en su cabeza, juicios, vicios poco saludables, adelantarse a lo que va a ocurrir analizando cada uno de los movimientos de los demás.
Una mujer "libre" en nuestra actual sociedad, compite en un torneo de ajedrez con Capablanca, todos los días de su vida. Se espera tanto de ella, que genera esa ansiedad que lleva a otros trastornos.
Pero bueno, eso ha sido desde siempre, las pobres amas de casa de los años 60, 70, 80... adictas a relajares. Por llevar la vida que la Biblia o las revistas de sociedad les dictaban.
Monserrat Nebrera nos nombró "Generación de cristal". No por el hecho de que ahora seamos más sensibles, si no porque ahora somos más capaces de manifestar injusticias o bien lo que nos preocupa. Pero le han dado el significado, malas interpretaciones.
Pues bien, por muy concienciada que esté esa mujer, siempre estará esa vocecita en su cabeza que le dice que no es suficiente. Por una parte es bueno, para la superación personal, pero créeme, si eres hombre ojalá te pusieras mis zapatos y vieras que esa voz llega a límites enfermizos.
Desconozco lo que sucede en la cabeza de los hombres, se que ellos también tienen esa presión, rescatar a la princesa del feroz dragón. Lo comprendo, pero ¿ellos saben que todas las acciones que hacemos son enfocadas a estar preparadas a que aparezca el valiente príncipe mientras esperamos, horas, días, años, lustros... para que solucione nuestro sinsentido al que llamamos románticamente "vida"?
Mira, una al final se acostumbra a vivir con el dragón.
Estaremos muy empoderadas y sabemos lo que queremos, pero ¿no se te hace más fácil, como que tu cerebro se siente en armonía, descansado, cuando piensas que alguien va a venir a solucionarte la vida? Una mamá o un papá, eso es lo que esperamos.
No tenemos paciencia, no conocemos a las personas, enseñamos lo que pensamos que a la otra persona le va a atraer, enseñamos la fachada. Al mes nos damos cuenta de que hemos mentido y que nos han mentido. Realmente al conocer tan poco tiempo a una persona ¿podemos enamorarnos de esta?
En mi opinión, aunque guarde en mi subconsciente esa romántica idea de enamorarme en una semana, no es así. Necesitas conocer las cañerías, para enamorarte necesitas amar lo que odias de esa persona, nunca cambiarla y siempre comprenderla, respetarla, ser leal.
Necesitas ser su amigo, conocerlo, quererlo, hasta darte cuenta de que algo empieza a brotar, algo que habéis regado los dos.
Se que cuesta, puede que sientas una conexión inmediata con esa persona, puedes sentir esas mariposas, pero te estas enamorando de una versión que nos han pintado, nada es lo que ves.
Deja ese conformismo romántico, te mereces tener una historia, alguien que se preocupe por ti. Pero aunque alguien lo haga, preocúpate por ti. Sálvate tú de ese dragón, quítate el yugo.

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