lunes, 9 de noviembre de 2020

Conformidad en las relaciones sociales: El símil del sótano.



Muchas familias cuentan, en su casa, con un sótano, garaje, trastero... En este guardan cajas con recuerdos o cosas que no suelen utilizar como lo haría con las cosas que, asiduamente y rutinariamente, utilizan de sus casas, pero que igualmente definen lo que son, bien como unidad familiar o bien como singular con cada individuo.

Este símil va dentro de otro símil, ¿Confusx? No te preocupes, lo explico paso a paso. Pero antes de esto, clarificar, que es un símil de mi propia inventiva. Algo que pienso siempre y que bueno, me dio la idea de la metáfora del sótano una historia de Instagram de Ayax. Que banal, la filosofía del siglo XXI, que superficial y antropocentrista. (tema pendiente a tratar)                                    

Sabiendo ahora, que el sótano es donde guardamos lo que no queremos que se vea en nuestra casa, y que la casa es donde dejamos lo que vemos a diario y queremos que los demás vean. Voy a explicar el símil que contiene a la del sótano, el símil de la casa.

Observemos una casa, cuando vas a entrar ves la fachada de esta, que poco te cuenta de lo que hay dentro, pero también ves las de alrededor, y cuando caminas por la calle. Dentro de esta encuentras las diferentes estancias que dejan vislumbrar y analizar cómo es esa familia, la decoración, el número de camas... Pudes hacerte una ligera idea de cómo es esa familia, pero luego llegas al sótano, parte de la casa que nadie suele enseñar, ahí puedes ver objetos que suelen ser, decoración de alguna festividad o bien de sus hobbies.

Habiendo visto esto, ahora, vamos a aplicarlo a las relaciones sociales, en 3 e incluso 4 niveles ascendentes o, dependiendo de la relación, descendente.

Cuando conocemos a una persona, lo primero que vemos es su físico, su manera de expresarse, una mirada lejana. Esto sería la fachada de la casa, la vemos de lejos, podemos saber algo de esa persona, pero quedarse con esa visión, sería muy pobre y concisa. Puede que una relación se quede en lo físico, pero el tiempo haría que se pasara al siguiente nivel. Para poner un ejemplo, esas fachadas son como los extras de las películas o bien gente que sueles ver, pero que solo cruzas un hola o un adiós.

Habiendo pasado el nivel 1, el de la fachada, ascendemos al nivel 2, las estancias. Que podemos distinguirlo en 2 niveles, nivel 2.1. las estancias sociales como son: el salón, el baño y la cocina. En estas, la decoración y los objetos que podemos ver son muy generales, todos preparados para la comodidad de la unidad familiar y de sus invitados, por lo que esta puede ser un disfraz o mejor dicho, un escenario, no se sabe en un principio en qué medida lo que ves define a la persona. En el nivel 2.2. encontramos las habitaciones, puede que te encuentres con familias que quieran enseñarte toda la casa nada más conocerla ¿Simple ostentación o de verdad intenta enseñarte las estancias? No sabrás la respuesta a esta pregunta hasta que no pases al siguiente nivel. 

El nivel 3, el símil del sótano, en este punto empiezas a saber si los niveles anteriores iban en sistema ascendente o descendente, también podrás comprobar que realmente lo que se nos ha enseñado en un principio es real. Aquí es cuando de verdad conoces a la persona, sus defectos, sus virtudes más ocultas, sus reacciones y muchas otras cosas.

Y por último el mitificado nivel 4, este nivel no lo alcanza casi nadie, ni el propio dueño de la casa en ocasiones llega a conocerlo. Son las entrañas de la casa, las cañerías. Igual, solo una persona, pero tiene que ser un profesional, un fontanero, que ni siquiera ve la gran parte de esa red complicada y enrevesada de tuberías. Llega, detecta el problema y lo arregla. Este, aplicado a la vida real, sería el psicólogo (ya trataré el tema de la salud mental con esta metáfora).

¿Es posible que la otra persona esté en otro nivel? Trataré este tema en otra entrada, pero para hacer la siguiente práctica es necesario que sepas que es posible que estéis a niveles distintos.

Por lo que hoy te invito a analizar tus relaciones sociales, ¿En qué nivel estáis? ¿He intentado escalar de niveles en mayor medida que la otra persona? ¿Me ha servido de algo? ¿Realmente he llegado a su sótano? ¿Esa persona me está enseñando los armarios de las estancias pero no el sótano? ¿Los niveles son ascendentes o descendentes?

Es importante preguntarse esto, espero que lo haya explicado con claridad, son símiles a los cuales les he dado muchas vueltas y que necesitaba sacar para que dejaran de divagar y enquistarse tan profundamente en mi pensamiento.

Necesito conocer tu opinión, ¿Es verdaderamente como digo? ¿Cambiarías algo?

También me gustaría saber ejemplos de este símil en tu vida, esto refuerza la refuerza y da grandes puntos de vista, de momento es muy personal y general.

Seguiré subiendo partes de la "Conformidad en las relaciones sociales", esto es solo el aperitivo.

Gracias por perder o invertir tu tiempo conmigo. 

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